Este sábado tuvo lugar en Zaragoza la celebración de las II Jornadas del CELE, en un evento que contó con la asistencia de un nutrido grupo de personas, que atraídas por la calidad de los conferenciantes, la variedad de temas abordados, y en especial aquellos de actualidad, como aquellos que atañen al conflicto sirio, decidieron darse cita en el lugar. Desde primera hora de la mañana la concurrencia de público fue muy notable, así como el interés mostrado hacia las conferencias.

Dentro de los objetivos generales de las Jornadas del CELE hay una clara y determinante intención de potenciar el discurso crítico y la Disidencia frente al mundo que nos rodea, frente a la hipocresía, la pasividad y la desidia que, en última instancia, son elementos fundamentales de la alienación y la manipulación a la que somos sometidas desde distintas instancias, desde los mass media, pasando por la clase política o los pseudointelectuales del sistema, escudados tras subvenciones y discursos autocomplacientes que únicamente perpetúan el actual estado de cosas. Por ese motivo desde el CELE queremos crear un espacio de cultura, de debate, de crítica y de lucha cultural capaz de reivindicar y vehiculizar otros discursos alternativos a aquellos dominantes, y al mismo tiempo remover las conciencias de aquellos que se deciden a participar en nuestros eventos.

La primera de las conferencias fue impartida por Jesús Lorente y bajo el título “Tercios, historia, gesta y tradición” relató con gran maestría la historia de los Tercios desde sus mismos orígenes, destacando las innovaciones estratégico-militates, técnicas y armamentísticas que conllevó su aparición en el escenario europeo, y las claves de la hegemonía española en la época. Asimismo se intercalaron anécdotas y gestas como la que hace referencia al “Milagro de Empel”, una de las más representativas de los Tercios.

Las Jornadas también contaron con la presentación de las novedades bibliográficas de Hipérbola Janus. Se hizo un repaso de la trayectoria de la editorial, del catálogo desarrollado hasta el momento, haciendo especial hincapié en las últimas obras publicadas, dedicadas a la geopolítica: “La geopolítica de Rusia. De la revolución rusa a Putin” de Aleksander Duguin, y “Cibergeopolítica, organizaciones y alma rusa” de Leonid Savin, ambas encuadradas dentro de las corrientes conocidas como eurasianistas. Con motivo de la presentación el público asistente también tuvo ocasión de plantear sus preguntas y dudas respecto a las obras, a la política de la editorial o cualquier otra cuestión.

La conferencia de Adnan Ezzedine “Por la paz en Siria” también motivo un interés especial entre el público asistente. Se abordó la situación actual de Siria, el papel de los protagonistas implicados en el conflicto, desde un análisis certero y consistente por parte del conferenciante se habló de las implicaciones de Israel, Estados Unidos, Rusia o Arabia Saudí. Paralelamente se abordaron otras cuestiones relacionadas, como las referentes a la llamada “crisis de los refugiados” o al papel de Europa en el conflicto sirio.

A modo de corolario, o como epílogo de las Jornadas, tuvimos un coloquio-debate sobre diversas cuestiones concernientes a temas de actualidad, tanto en Oriente Medio como en un contexto más general. Primero habló Manuel Galiana presentando su conferencia “Razones para ser anti sionista”, en la cual comentó sus puntos de vista acerca del sionismo y las estrategias del mismo. También aprovechó para hablar de algunos de sus libros y analizar su contenido brevemente.

Posteriormente se abrió un debate entre Adnan Ezzedine, Manuel Galiana y Santiago González. El tema central del debate fue Oriente Medio y las causas de su inestabilidad y permanente conflictividad. El público lo siguió atentamente y transcurrió con un intercambio de opiniones muy fructífero.

Además de las conferencias y presentaciones de libros, también hubo stands con libros con una oferta temática muy variada, así como una interesante exposición acerca de elementos simbólicos de la identidad aragonesa. Una serie de piezas y pequeñas maquetas, de estilo muy minimalista, que representaban desde dólmenes hasta objetos típicos de la cultura y el folclore aragonés. En este sentido se hizo una apuesta firme por la identidad aragonesa, con la defensa de los símbolos, las costumbres y las tradiciones que son propias de este territorio español y europeo.

El balance final de las II Jornadas del CELE  es muy positivo, tanto por la asistencia de público como por su implicación y generosidad al contribuir a la campaña de recogida de alimentos y ayuda a familias españolas, como a los propios conferenciantes, que desinteresadamente se prestaron a colaborar activamente en las Jornadas, aportándonos sus propios conocimientos personales y potenciando el pensamiento Disidente.

Anuncios